ALIMENTACIÓN PARA TREKKING (PRIMERA ENTREGA)

La continuidad en el tiempo de este tipo de actividad física exige que vayamos reponiendo la energía que se va consumiendo. Consejos prácticos.

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Nada es más divertido que organizar un viaje. Y si estamos planeando un trekking, podemos chequear varios puntos relacionados con la alimentación. Es importante saber, de la manera más aproximada posible, cuántas horas por día vamos a estar caminando. Esto es fundamental para calcular el gasto de energía y los nutrientes que necesitamos cubrir.

La ingesta siempre tiene que ser completa, lo que significa que incluya alimentos de los cuatro grupos básicos:

  • Frutas y verduras.
  • Cereales, pastas y panes.
  • Lácteos
  • Carnes, legumbres o huevo.

En el trekking, la actividad muscular es moderada. Sin embargo, pese a esta moderación, la continuidad en el tiempo exige que vayamos reponiendo la energía que se va consumiendo.
Por eso, tenemos que comer en cada parada. En especial, es necesario ocuparse del combustible del músculo, que es el glucógeno. Este se forma en el cuerpo a partir de los hidratos de carbono que consumimos. Además, también se almacena junto a potasio y agua. De esta manera, durante la marcha, deberíamos ir comiendo pan, galletitas, sándwiches, y en las paradas, tendríamos que ingerir arroz o pastas, junto con verduras y frutas, como naranja o banana, por el potasio.

En segundo lugar, hay que ocuparse de las proteínas, para reponer pérdidas de enzimas y fibras musculares gastadas durante el ejercicio. En este caso, podemos elegir entre quesos, carnes, pollo o pescado (por ejemplo, atún en lata).

Cuando empezamos a caminar, durante los primeros quince o veinte minutos, el cuerpo consume la glucosa de la sangre, y como el ejercicio es de baja o mediana intensidad, el organismo sigue quemando lípidos. Por lo tanto, además de disfrutar del trekking, vamos a volver con menos grasas corporales; sobre todo, si comemos sano y no abusamos del quinto grupo no indispensable, que son las grasas, los dulces y el alcohol.

Entonces, lo ideal sería comer en las paradas; tendríamos que armar un fueguito e ingerir “comida”. Lo aconsejable sería no comer tantos caramelos y geles en el camino, sino disfrutar también de alimentos nutritivos y completos en los descansos. Y que no te falten arroz o fideos, latas de atún, sopas de vegetales, frutas frescas, leche en polvo… Eso sí, el día se puede terminar con una cerveza fría o un rico chocolate.

¡Suerte! A gozar de la aventura.